La dieta como
base del control
Los músculos debilitados del suelo pélvico provocan pérdidas al toser, reír o moverse. Un protocolo dietético — limitar alimentos irritantes, cafeína y alcohol — reduce la carga sobre la vejiga hasta que el entrenamiento empiece a hacer efecto.
La dieta no basta por sí sola. Funciona como base sobre la que se construye la estrategia de hidratación.